En peligro los beneficios de SNAP para millones por el cierre del gobierno

El cierre del gobierno federal está poniendo en riesgo los pagos de los beneficios de SNAP, lo que ha encendido las alarmas entre minoristas de alimentos, legisladores y organizaciones sociales. Advierten que millones de familias podrían perder temporalmente el acceso a los fondos que les permiten comprar alimentos básicos, lo que afectaría la estabilidad de comunidades enteras.

El Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) ordenó a las agencias estatales poner una pausa en la emisión de pagos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) debido a la falta de fondos.

En una carta enviada el 10 de octubre, la agencia señaló que el fondo de contingencia del programa cuenta con entre 5 y 6 mil millones de dólares, lo cual resulta insuficiente para cubrir los 8 mil millones necesarios para los beneficios de noviembre.

Según datos obtenidos por Politico, más de 42 millones de personas podrían verse afectadas por el retraso en los beneficios de SNAP, que ya ha provocado que estados como Pensilvania, Texas, Nueva York y Colorado emitan alertas a los beneficiarios.

Si el Congreso no llega a un acuerdo presupuestario, los pagos podrían detenerse en los primeros días de noviembre.

Minoristas advierten sobre consecuencias económicas y sociales

La National Grocers Association (NGA) instó al Congreso a actuar de inmediato para financiar SNAP y el programa WIC. Su presidente y CEO, Greg Ferrara, declaró que los supermercados independientes “son la única fuente de alimentos frescos, lácteos y otros productos básicos para millones de familias, veteranos y adultos mayores”.

Ferrara advirtió que un retraso en los beneficios de SNAP provocaría inestabilidad en el acceso a alimentos, afectando tanto a los consumidores como a los minoristas. “Una interrupción en la financiación generará inestabilidad para los compradores, los minoristas y las comunidades por igual”, dijo.

La NGA recordó que SNAP sostiene más de 388,000 empleos en Estados Unidos y genera más de 20 mil millones de dólares en actividad económica, lo que convierte al programa en un motor vital para la economía local.

Aurora Grocery Group se prepara ante el retraso en los beneficios de SNAP

En paralelo, Aurora Grocery Group (Compare Foods, Gala Foods y Gala Fresh Farms) informó que ha activado protocolos para enfrentar posibles interrupciones en los pagos. “Nuestra prioridad es apoyar a las familias y comunidades a las que servimos”, afirmó su presidente, Franky Jorge.

La compañía alertó que estados como Florida, Carolina del Norte, Nueva York, Connecticut y Massachusetts podrían verse afectados por cortes en los pagos si el cierre persiste.

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Golpe directo a los hogares más vulnerables

El retraso en los beneficios de SNAP amenaza con agravar la inseguridad alimentaria entre los hogares de bajos ingresos. El programa asiste a uno de cada ocho estadounidenses, con un promedio mensual de 187 dólares por persona.

De acuerdo con el Centro de Investigación y Acción Alimentaria (FRAC), cualquier demora en los pagos obliga a millones de familias a elegir entre comprar alimentos o pagar servicios básicos.

Las agencias estatales también advierten que los bancos de alimentos y las despensas comunitarias no podrán absorber la demanda adicional si se suspenden los fondos.

Repercusiones en el comercio local

El impacto del retraso en los beneficios de SNAP se extiende más allá de los consumidores. Las tiendas de comestibles —especialmente las independientes en comunidades rurales— dependen de las transacciones de SNAP para mantener inventarios, contratos de distribución y empleos.

Economistas agrícolas destacan que el gasto de SNAP actúa como un estímulo local; cuando ese flujo de dinero se interrumpe, las economías de las pequeñas comunidades se resienten de inmediato.

Aumenta la presión sobre el Congreso y el USDA

Legisladores como la congresista Jennifer McClellan y la senadora Danica Roem solicitaron al USDA que usara los fondos de contingencia para evitar el retraso en los beneficios de SNAP, argumentando que la pausa es inevitable y que la ley permite liberar fondos de reserva en caso de emergencia.

Por su parte, el Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas (CBPP) coincide en que el USDA tiene la obligación legal de garantizar la continuidad del programa, incluso durante el cierre.

Los alcaldes de varias ciudades también pidieron públicamente al Departamento de Agricultura que priorice el financiamiento de SNAP para proteger a las familias más vulnerables.

Qué sigue para mantener los beneficios de SNAP

Si el Congreso no logra alcanzar un acuerdo presupuestario, muchos estados no dispondrán de ningún mecanismo para efectuar los pagos del SNAP a principios de noviembre.

En teoría, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) podría transferir fondos o activar mecanismos de contingencia, pero no hay indicios claros de que lo haga a tiempo.

Para los minoristas y los estados, el principal reto es la incertidumbre. “¿Qué nivel de certeza tenemos en este momento? Noviembre está a solo 10 días”, afirmó la senadora Roem en un comunicado de prensa.

Los operadores de supermercados, como Aurora Grocery Group, se están preparando para los peores escenarios: ajustando el inventario, reforzando el entrenamiento del personal para ayudar a los clientes afectados y coordinándose con los proveedores para mitigar las interrupciones.

Sin embargo, advierten que cuanto más tiempo se suspendan los fondos, mayor será el daño para las familias, las tiendas, los agricultores y las economías comunitarias.

La resolución para evitar el retraso en los beneficios de SNAP depende ahora de que el Congreso y el USDA restablezcan el presupuesto y dejen claro que la red de seguridad social puede permanecer intacta.