Las restricciones del SNAP podrían costar $1.6 MM a minoristas

La National Association of Convenience Stores (NACS), la National Grocers Association (NGA) y FMI – The Food Industry Association, publicaron el “Análisis de Impacto de las Restricciones del SNAP”, el cual estima los costos significativos que enfrentarán los minoristas de alimentos bajo las restricciones propuestas al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP).

El Análisis de Impacto revela que el costo total inicial de las restricciones del SNAP se proyecta en:

  • $1 mil millones para tiendas de conveniencia;
  • $305.1 millones para supermercados;
  • $11.8 millones para tiendas de formato pequeño; y
  • $215.5 millones para supercenters.

Se espera que el costo total en todos los canales sea de aproximadamente $1.6 mil millones. Una cantidad equivalente al 1.9% de la utilidad neta de 2024 para todos los minoristas de alimentos.

Además de los costos iniciales, los costos anuales continuos para mantener el cumplimiento se estiman en $378.6 millones para tiendas de conveniencia, $281.4 millones para supermercados, $18.0 millones para tiendas de abarrotes de formato pequeño y $81.1 millones para supercenters, sumando casi $759.1 millones por año.

Artículo Relacionado: El USDA exigirá a las tiendas que tengan un mayor surtido de productos SNAP

En una declaración conjunta, los tres líderes de sus respectivas industrias comentaron: “Los minoristas de alimentos y las tiendas de conveniencia están comprometidos a apoyar los esfuerzos para mejorar la salud de la nación, pero las restricciones propuestas representan costos nuevos y desafíos operativos significativos. Sin una guía clara y un tiempo adecuado, estos cambios bien intencionados crearán dificultades inesperadas tanto para los minoristas como para los clientes a los que sirven”.

Margaret Mannion, directora de relaciones gubernamentales de NACS, agregó: “Estas nuevas restricciones no tienen precedentes. Sin reglas claras y el tiempo para implementarlas, impondrán costos significativos a todos los consumidores estadounidenses, no solo a los participantes del SNAP”.

“Estamos trabajando diligentemente para prepararnos para esta nueva realidad, pero un mosaico de restricciones estatales trae consigo costos significativos y obstáculos operativos –especialmente para las tiendas más pequeñas y rurales– y puede crear confusión en la caja”, advirtió Peter Matz, director de política alimentaria, farmacéutica y de salud en FMI. “Definiciones claras y consistentes y un cronograma más realista ayudarían a los minoristas a implementar con éxito esta nueva realidad, manteniendo al mismo tiempo un acceso al SNAP fluido y confiable”.

“Los miembros de NGA están comprometidos a apoyar los objetivos del SNAP y promover opciones de alimentos saludables, pero las restricciones propuestas presentan desafíos operativos y financieros significativos”, dijo Stephanie Johnson, vicepresidenta de asuntos gubernamentales de NGA. “Instamos al USDA a trabajar en colaboración con los minoristas de alimentos para asegurar que los tenderos independientes tengan la claridad y el tiempo necesarios para cumplir, para que los beneficiarios del SNAP puedan seguir teniendo acceso a alimentos frescos y nutritivos sin interrupción ni confusión”, concluyó.

Según el Análisis de Impacto, los principales factores de costo incluyen actualizaciones de tecnología, mejoras en el software y los sistemas de punto de venta, así como la mano de obra necesaria para cumplir con los nuevos requisitos de almacenamiento, reabastecimiento y etiquetado. El informe enfatiza que los efectos son especialmente severos para las tiendas más pequeñas, a las que se les exigirá emprender tareas que consumen mucho tiempo para cumplir con las normas a nivel estatal sobre la calificación de artículos.

Dada la escala y complejidad de estos cambios, los minoristas del SNAP están pidiendo al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y a los estados que:

  • Extiendan el cronograma para implementar las restricciones del SNAP para permitir a los minoristas, especialmente a los independientes y pequeños, tomar el tiempo adecuado para adaptar los sistemas y procesos.
  • Proporcionen definiciones claras y prácticas de los alimentos restringidos para asegurar que todos los minoristas puedan cumplir con las nuevas regulaciones y exenciones sin ambigüedad.