Walmart enfrenta ola de críticas por uso de etiquetas digitales

La expansión de las etiquetas digitales para estantes de Walmart ha generado críticas de líderes laborales y un llamado a la regulación federal y estatal de la tecnología de precios digitales en supermercados.

El Sindicato Internacional de Trabajadores de Alimentos y Comercio (UFCW) afirmó que el plan de Walmart para instalar etiquetas digitales en más de 5,200 tiendas en EE. UU. podría acelerar prácticas de precios controvertidas. Los líderes sindicales sostienen que la tecnología permite modificar los precios al instante, aumentando los costos en periodos de alta demanda.

Las críticas surgen mientras legisladores en Washington y en varios estados revisan proyectos que podrían restringir o prohibir el uso de etiquetas digitales.

Sin embargo, Walmart afirmó que los precios son los mismos para todos los clientes en cualquier tienda y son uniformes independientemente de la demanda, la hora del día o quién esté comprando. El minorista reiteró que las etiquetas digitales para estantes, o DSL, simplemente modernizan la forma en que se muestran los precios en los estantes.

El sindicato advierte que las etiquetas digitales para estantes de Walmart facilitan “precios de vigilancia”

Los líderes del UFCW sostienen que la implementación de etiquetas digitales en los estantes de Walmart representa un paso clave hacia lo que denominan “precios de vigilancia”, un sistema que utiliza análisis de datos e inteligencia artificial para ajustar los precios dinámicamente.

Ademola Oyefeso, vicepresidente internacional del UFCW, señaló que la tecnología daría a los minoristas un poder sin precedentes para ajustar los precios en tiempo real según la demanda.

Según Oyefeso, las tiendas podrían aumentar los precios antes de una tormenta de nieve o durante las horas pico, dejando a los consumidores con menos protección ante incrementos súbitos.

El sindicato también argumenta que las etiquetas digitales podrían socavar la transparencia de los precios tradicional. Los compradores históricamente confiaban en los precios fijos en los estantes, pero las etiquetas digitales permiten actualizar los precios al instante en toda la tienda.

Como resultado, los críticos afirman que los clientes podrían tener dificultades para seguir los cambios de precios mientras compran.

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Legisladores estudian restricciones federales y estatales

Mientras tanto, legisladores han propuesto varias medidas para regular o prohibir los sistemas de precios digitales.

A nivel federal, los senadores Ben Ray Luján (Nuevo México) y Jeff Merkley (Oregón) introdujeron el Stop Price Gouging in Grocery Stores Act, un proyecto de ley que busca frenar la manipulación de precios mediante tecnologías avanzadas.

En la Cámara de Representantes, las congresistas Rashida Tlaib (Michigan) y Val Hoyle (Oregón) lideran un proyecto complementario.

Al mismo tiempo, legisladores estatales han presentado iniciativas que apuntan a prohibir etiquetas digitales o prácticas de vigilancia de precios en Nueva York, Oklahoma, Washington, Arizona, Nebraska, Maryland, Nueva Jersey, Iowa, Illinois y Tennessee.

Los defensores de estas leyes sostienen que la regulación debe mantenerse al ritmo de la rápida evolución tecnológica en el comercio minorista.

Minoristas aceleran adopción de etiquetas digitales

A pesar de la controversia, los principales minoristas continúan expandiendo su tecnología.

Walmart anunció que planea instalar etiquetas digitales en todos los estantes de sus tiendas durante el próximo año.

Según la empresa, las etiquetas digitales están diseñadas para garantizar precios precisos y consistentes, al tiempo que ayudan a los empleados a ahorrar mucho tiempo al eliminar la tarea manual de actualizar los precios. El resultado es más tiempo para lo que más importa: atender a los clientes.

Otros supermercados ya han probado la tecnología. Kroger comenzó a instalar etiquetas digitales en algunas tiendas en 2018 y expandió el sistema a aproximadamente 500 locales para 2023.

El minorista regional Schnucks también planea implementar las etiquetas en sus 115 tiendas de la región de St. Louis.

Los proveedores de tecnología minorista promueven las etiquetas digitales como una forma de agilizar las operaciones, reducir errores de precio, mejorar la gestión de inventario y permitir promociones más rápidas.

Sin embargo, los críticos dudan del uso real que los minoristas harán de esta tecnología.

Se intensifica el debate sobre transparencia en precios

El debate sobre las etiquetas digitales para los estantes de Walmart se inscribe en una discusión más amplia sobre precios basados en datos.

En 2024, la Comisión Federal de Comercio (FTC) inició una investigación sobre las prácticas de vigilancia de precios bajo la presidencia de Lina Khan. El objetivo era examinar cómo las empresas usan los datos de los consumidores para ajustar los precios.

La agencia publicó hallazgos iniciales en enero de 2025, mostrando cómo la inteligencia artificial y la información de los clientes podrían influir en las estrategias de precios de los supermercados.

Poco después, la FTC cerró la investigación tras el cambio de administración de Trump.

No obstante, defensores del consumidor y sindicatos continúan advirtiendo que la tecnología de precios digitales podría transformar la forma en que los minoristas fijan precios.

Argumentan que las etiquetas digitales podrían ser la pieza final para ajustes de precios completamente automatizados.

Trabajadores de supermercados advierten sobre impacto laboral

Más allá de los precios, el UFCW también advierte que las etiquetas digitales de Walmart podrían afectar a los trabajadores de supermercados.

El sindicato representa a más de 800,000 trabajadores de los sectores de comestibles en Norteamérica y advierte que la automatización podría reducir las funciones tradicionales en la tienda.

Históricamente, los empleados colocaban etiquetas y actualizaban las promociones. Las etiquetas digitales automatizan esa labor.

Los líderes sindicales señalan que los trabajadores podrían enfrentar presión adicional para explicar cambios de precios súbitos a clientes que noten diferencias en el pago.

Por ello, los grupos laborales exigen que los legisladores establezcan salvaguardas antes de que los minoristas adopten plenamente esta tecnología.