Lidia Pineda es Candy Queen

La historia de Lidia Pineda, la Candy Queen en la zona Medio Oeste de Estados Unidos, no comenzó con grandes recursos ni con una estructura definida. Hoy, sin embargo, es una empresaria renovada, exitosa y en completo control. Domina temas en dulces y snacks, como producto, distribución, negociación, logística, márgenes y rentabilidad

Historia

La historia de Lidia Pineda en la industria del candy y snacks comenzó hace 20 años con algo muy concreto y real: un pallet de mazapán y paletas Payaso. Originaria de Los Mochis, Sinaloa, México, una ciudad marcada por el comercio y la cultura del trabajo, Lidia nació en una familia marcada por el matriarcado. Creció viendo a sus familiares trabajar desde la madrugada hasta la noche, lo cual formó en ella una base sólida de responsabilidad y esfuerzo constante. Estudió Contaduría Pública con especialidad en Finanzas en el Tecnológico de Monterrey, una de las universidades con más prestigio de México, pero desde el inicio supo que su verdadera vocación y lugar estaba en el área de ventas. Desde ese primer movimiento, entendió que el éxito en este mercado no se trata sólo de mover volumen, sino de la agilidad, la visión estratégica y la capacidad de identi­ficar oportunidades donde otros sólo ven productos. Lo que empezó como una operación pequeña se transformó en una trayectoria dedicada a entender las tendencias, optimizar la cadena de suministro y, sobre todo, construir relaciones de valor. Hoy, esa experiencia le permite ofrecer una perspectiva única en el sector, combinando el conocimiento operativo desde la base con una visión empresarial moderna y disruptiva.


Candy Queen: Empezar desde cero

Durante más de 20 años, creció dentro de la industria adquiriendo un conocimiento profundo de cada eslabón del negocio: producto, distribución, negociación, logística, márgenes y rentabilidad. Ese crecimiento estuvo respaldado durante años por una sociedad personal y empresarial que permitió expansión y consolidación. No obstante, con el tiempo, esa etapa terminó.

El divorcio marcó el cierre de un ciclo personal y profesional, y Lidia enfrentó uno de los retos más complejos que puede vivir una empresaria: empezar desde cero. No se trató solo de un inicio emocional, sino de un reinicio profundamente estratégico. Volver a tocar puertas, presentarse ante clientes, proveedores y colaboradores. Este proceso le permitió reconstruir su camino con una visión renovada y fortalecer su enfoque profesional. En este proceso, trabaja con aliados que entienden profundamente la industria desde la logística, la distribución, la ejecución en el punto de venta y la rentabilidad, respetando siempre los procesos y la toma de decisiones informada. Estas alianzas no se basan en exclusividades forzadas ni en dependencias, sino en complementar capacidades para construir valor real.

Nada de lo que logramos se sostiene sin el equipo. He salido adelante rodeada de mujeres fuertes, tanto en la oficina como en la operación diaria y en el terreno. Son mujeres que ejecutan, venden, acomodan, realizan demostraciones, resuelven problemas y sostienen las ventas todos los días.”

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Piher Group

PIHER Group (PIHER lo conforman sus dos apellidos Pineda y Hernández).

Hace menos de un año que Lidia desarrolló PIHER Group (PIHER lo conforman sus dos apellidos Pineda y Hernández). A través de esta experiencia, ha descubierto otra manera de hacer negocios; una forma más consciente, ­ flexible y alineada con el crecimiento de largo plazo. Actualmente, tiene la posibilidad de elegir qué vender, cómo venderlo y con quién hacerlo, manteniendo un control total sobre el riesgo, la estructura y el rumbo del negocio. En esta industria, cuando una mujer no está, la operación lo resiente. Lidia reconoce y agradece profundamente el valor y la dedicación de cada una de las mujeres que conforman su equipo. Lidia entiende profundamente el riesgo, la rotación, la rentabilidad y el crecimiento sostenible. A lo largo de su trayectoria, ser mujer y latina no han sido una limitante; por el contrario, son una ventaja estratégica. Conoce de cerca al consumidor, entiende el canal y sabe cómo movilizar productos bajo un sólido criterio financiero. “Después de más de dos décadas en la industria, reinventarme no es sólo una opción, sino una necesidad para liderar en un mercado en constante evolución” mencionó Lidia en entrevista exclusiva con Abasto Media.