El mercado de comestibles en Estados Unidos muestra expansión, aunque con ritmos distintos. Según el informe técnico (white paper) de septiembre de 2025 de Placer.ai, las tendencias del sector de comestibles indican que las cadenas de valor, frescas, tradicionales y étnicas registraron aumentos interanuales en el segundo trimestre.
Los supermercados tradicionales lograron su primer repunte desde principios de 2024, mientras que los étnicos mantuvieron un crecimiento modesto pero estable. Estos resultados reflejan un mercado diverso, aunque cada vez más polarizado.
Los formatos frescos ganan impulso
En 2025, los formatos frescos tomaron la delantera. Cadenas como Sprouts atrajeron a hogares de mayores ingresos con ofertas enfocadas en el bienestar, productos premium y comidas preparadas.
Aunque los formatos frescos representan solo el 7% de las visitas totales en la primera mitad del año, su rápido crecimiento evidencia un cambio en las prioridades del consumidor. Hoy, la salud y la conveniencia pesan tanto como el precio al decidir dónde comprar.
Polarización del gasto moldea la competencia
Un tema central en las actuales tendencias del sector de comestibles es la polarización. Las cadenas de valor como Aldi y Lidl, que lideraron el crecimiento entre 2022 y 2024, ahora pierden velocidad. Al mismo tiempo, los consumidores con mayor poder adquisitivo impulsan el auge de los formatos frescos.
Este patrón de doble carril refleja una brecha económica en aumento. Los hogares sensibles al precio buscan estirar el presupuesto en cadenas de bajo costo, mientras que los más acomodados están dispuestos a pagar por salud y bienestar.
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Los viajes cortos redefinen el comportamiento
Los hábitos de compra también están cambiando. Las visitas de menos de 10 minutos crecen más rápido que las largas, lo que marca una transformación duradera.
Los formatos frescos se benefician más de esta tendencia, gracias a sus tiendas pequeñas y experiencias de compra rápidas. Sin embargo, su baja tasa de clientes leales demuestra que funcionan como complemento y no como destino principal.
Los supermercados tradicionales, en cambio, prosperan con visitas largas y carritos llenos. H-E-B y Kroger destacan por atraer compradores fieles que hacen allí sus compras principales. Entre ambos extremos, las cadenas de valor sirven como apoyo para llenar despensas con productos básicos y marcas propias.
Los supermercados tradicionales demuestran resiliencia
Pese a los desafíos del mercado, las cadenas tradicionales todavía pueden sobresalir. H-E-B y Harris Teeter registraron crecimientos interanuales de 5.6% y 2.8%, respectivamente, en la primera mitad de 2025.
Su éxito se debe a estrategias precisas. H-E-B apuesta por grandes áreas metropolitanas de Texas como Austin y San Antonio. Harris Teeter, por su parte, consolida su fuerza en suburbios del Atlántico Sur. Ambas demuestran que conocer la geografía y el estilo de vida del cliente sigue siendo clave para crecer.
El análisis de Placer.ai confirma que las tendencias del sector de comestibles apuntan a una industria en plena transición. Los formatos frescos prosperan gracias a la salud y la conveniencia.
Las cadenas de valor siguen siendo esenciales para los hogares con presupuestos ajustados, aunque ya no lideran el crecimiento. Los supermercados tradicionales logran avanzar con estrategias adaptadas a las realidades locales.
De cara a lo que resta de 2025, la competencia dependerá de qué tan bien cada formato responda a los nuevos hábitos de consumo, a la polarización del gasto y a la demanda de conveniencia. Los que entiendan mejor a sus clientes marcarán la diferencia en un sector que no deja de evolucionar.

