Las compras de comestibles en la tienda lideran los hábitos del consumidor

Los compradores estadounidenses no abandonarán las tiendas físicas en el corto plazo. Una investigación del FMI—The Food Industry Association, junto con The Hartman Group, reafirma que las compras de comestibles en la tienda siguen siendo fundamentales.

Según el informe U.S. Grocery Shopper Trends 2026, los consumidores continúan encontrando valor real, sentido y satisfacción en los establecimientos físicos.

En ese sentido, los hallazgos desafían la idea de que la conveniencia digital ha desplazado las visitas presenciales al comercio minorista.

Los compradores visitan más de cinco cadenas distintas al mes

A pesar de la proliferación de opciones en línea, los consumidores no mantienen lealtad exclusiva a un solo minorista; compran de manera amplia y estratégica. En promedio, los estadounidenses visitan 5.4 cadenas distintas al mes para comprar comestibles.

En particular, los compradores de la Generación Z lideran ese comportamiento, frecuentando 6.7 cadenas diferentes al mes. Por su parte, los Millennials los siguen de cerca, con visitas a 6.1 establecimientos distintos en el mismo periodo.

Ante este panorama, Leslie G. Sarasin, presidenta y CEO de la FMI, destacó las implicaciones competitivas para los minoristas de alimentos.

“Los compradores nos dicen que buscan tiendas con características que satisfagan las necesidades de su hogar”, afirmó Sarasin.

Así, un establecimiento puede ofrecer entretenimiento, mientras que otro ofrece opciones al por mayor o precios rebajados.

Sarasin instó a los minoristas a definir la personalidad de sus tiendas y aprovecharla para construir lealtad duradera.

Qué perderían los consumidores sin las compras de comestibles en la tienda física

Las implicaciones emocionales y prácticas de las compras de comestibles en la tienda son más profundas de lo esperado. Al consultarles qué extrañarían:

48% mencionó la posibilidad de seleccionar productos personalmente.

22% señaló que extrañaría la conexión humana, y otro 22% lamentaría perder experiencias agradables.

21% destacó la amplia variedad de productos disponibles.

20% valoró los precios más competitivos en tienda.

El descubrimiento espontáneo ocupó el siguiente lugar, con un 17% que aprecia los hallazgos inesperados del formato físico.

Finalmente, el 15% indicó que simplemente extrañaría la comodidad que ofrece un establecimiento bien organizado.

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La tecnología complementa, pero no reemplaza, la experiencia presencial

Las herramientas digitales se integran hoy de manera natural en el recorrido moderno de compras de comestibles en la tienda.

De hecho, el 77% de los consumidores utiliza tecnología digital antes de ingresar a un establecimiento.

Mientras tanto, el 71% emplea activamente esas herramientas al recorrer los pasillos y tomar decisiones de compra.

Sin embargo, la tecnología actúa como complemento, no como sustituto, de la experiencia minorista presencial.

La mayoría de los estadounidenses, el 54%, realiza siempre sus compras de comestibles en la tienda de su preferencia principal.

Solo el 15% divide sus visitas de manera equitativa entre los canales físicos y digitales.

El diseño del establecimiento impulsa la lealtad y las visitas repetidas

Los minoristas que diseñan sus espacios de forma intencional generan una lealtad más sólida y duradera.

Los establecimientos limpios, eficientes, bien organizados y sin saturación visual logran que los consumidores regresen de forma consistente.

Los compradores también vuelven a tiendas cuya identidad se ajusta a las necesidades específicas de su hogar.

Por su parte, los grandes minoristas atraen a quienes prefieren compras al por mayor, mientras que las tiendas especializadas captan a quienes buscan productos culturales o artesanales.

Steve Markenson, vicepresidente de investigación e insights del FMI, subrayó la persistencia del sentimiento positivo entre los consumidores.

“Las compras de comestibles en la tienda siguen siendo una experiencia positiva y con propósito para los estadounidenses”, afirmó Markenson.

El gasto en comestibles crece mientras la frecuencia de visitas se mantiene estable

Los hogares estadounidenses destinan actualmente un promedio de $169 semanales a la compra de comestibles, según datos de febrero de 2026.

Los compradores individuales realizan 1.6 visitas por semana, una cifra uniforme tanto entre hombres como entre mujeres. No obstante, los hogares con hijos elevan ese número, promediando 1.8 visitas semanales al establecimiento.

En total, los hogares estadounidenses realizan colectivamente 2.8 salidas de compras de comestibles por semana.

Los supermercados lideran todos los formatos minoristas, con el 77% de los estadounidenses que abastecen sus hogares principalmente en esos establecimientos.

Las tiendas de grandes superficies siguen con el 67%, completando el panorama junto con los clubes de compras, las tiendas de dólar y los minoristas exclusivamente en línea.

Los datos son contundentes: las compras de comestibles en la tienda siguen siendo esenciales, resilientes y profundamente humanas.