Cambio a colorantes naturales podría disparar precios 1,000%

La transición a colorantes naturales en los alimentos exigirá años de inversión, más tierras de cultivo y una normativa federal unificada, o el sector corre el riesgo de un caos en la cadena de suministro, según una nueva investigación de RTI International.

El instituto de investigación sin fines de lucro realizó el estudio para la National Confectioners Association (NCA), titulado “Recoloring the U.S. Food Industry’s Future” (“Recoloreando el futuro de la industria alimentaria de EE. UU.”). El reporte ofrece uno de los primeros análisis a fondo sobre lo que realmente se necesitaría para escalar el uso de colorantes naturales en todo el sistema alimentario estadounidense.

Los investigadores basaron sus hallazgos en más de 30 entrevistas con actores de la industria, datos de ventas al detalle, revisión regulatoria y modelos económicos. Su conclusión: reemplazar los colorantes sintéticos no es un simple cambio de ingrediente. Es una revisión completa de la cadena de suministro que afecta granjas, fábricas, almacenes y anaqueles por igual.

Por qué se acelera la transición a colorantes naturales

La presión ha venido creciendo desde varios frentes. La FDA publicó en abril de 2025 un plan para eliminar gradualmente los colorantes sintéticos restantes, apoyándose en compromisos voluntarios de la industria en lugar de una regulación formal. Ya se aprobaron dos nuevos colorantes naturales, azul de gardenia y azul de extracto de galdieria, y los reguladores retiraron del mercado el Rojo No. 3.

Mientras tanto, los estados no esperan. La ley de Virginia Occidental que prohíbe los colorantes FD&C en productos alimenticios entrará en vigor el 1 de enero de 2028, aunque un tribunal federal bloqueó temporalmente su aplicación. Las empresas están considerando esa fecha como un punto de referencia para su planificación, independientemente del bloqueo judicial.

Los hábitos del consumidor también están cambiando. Walmart afirma que el 90% de sus productos alimenticios de marca propia ya están libres de colorantes FD&C, y otras 24 empresas de alimentos y bebidas se han comprometido a realizar cambios similares, según el reporte.

Dónde están los cuellos de botella

El análisis de RTI encontró que las mayores limitaciones se concentran en el inicio de la cadena: la agricultura, el abastecimiento y el comercio internacional. Varios ingredientes dependen casi por completo de proveedores extranjeros. El achiote (annatto) se importa en un 98.2%. La crocina de azafrán alcanza el 99.8%. Los ternatinos de la flor de guisante mariposa alcanzan el 99.1%, con gran parte de ese suministro concentrado en países como Brasil, Irán y Tailandia.

Esa concentración genera una exposición real. Los cambios arancelarios, las sequías y los conflictos geopolíticos podrían interrumpir el flujo de ingredientes de los que hoy dependen los fabricantes estadounidenses para lograr tonos rojos, azules y verdes.

La agricultura nacional podría, en teoría, cubrir parte de ese vacío. Pero los productores de EE. UU. enfrenta costos laborales más altos que sus competidores en el extranjero, además de una escasez de variedades de cultivo con alto contenido de pigmentos y de instalaciones de procesamiento cercanas.

Algunos cultivos, como la zanahoria negra, deben procesarse días después de la cosecha, lo que supone un obstáculo logístico para una industria nacional todavía en desarrollo.

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Una transición apresurada podría disparar los precios

Los modelos económicos de RTI presentan un panorama contundente de lo que ocurriría si la industria de alimentos avanzara demasiado rápido. En un escenario de “crecimiento base”, los precios de los colorantes naturales podrían subir alrededor de un 53% para 2028.

Si la demanda se eleva a cuatro veces el nivel actual, en una prueba de estrés que simula una prohibición abrupta y total de los colorantes sintéticos, los precios promedio podrían dispararse más allá del 1,000%.

La curcumina, derivada de la cúrcuma, mostró el pico potencial más pronunciado: hasta 3,200% bajo el escenario extremo, en gran parte porque su suministro está muy concentrado en India y resulta difícil escalarlo con rapidez.

La manufactura suma otra capa de costos. Los pigmentos naturales suelen requerir niveles de uso entre 10 y 100 veces más altos que los colorantes sintéticos y pueden costar hasta 10 veces más por unidad, según el reporte. Reformular un solo producto puede costarle a un fabricante entre $50,000 y $500,000, si se consideran las pruebas de estabilidad, los ensayos sensoriales y la revisión regulatoria.

Un llamado a estándares nacionales

John Downs, presidente y director ejecutivo de la NCA, presentó los hallazgos sobre la transición a los colorantes naturales como evidencia de que la industria necesita claridad antes de poder actuar.

“Esta investigación deja claro que reemplazar los colorantes sintéticos es mucho más que un reto de reformulación; es una transformación de la cadena de suministro”, dijo Downs en el anuncio de la NCA que acompañó al reporte.

“Las empresas necesitan certeza regulatoria antes de poder realizar las inversiones a largo plazo que se requieren para ampliar el suministro, fortalecer la manufactura nacional y garantizar que los productos sigan siendo seguros, accesibles y estén disponibles para los consumidores”, agregó Downs.

El reporte respalda ese llamado, instando a establecer un estándar federal uniforme y basado en la ciencia, en lugar del actual mosaico de leyes estatales. Sin eso, advierten los investigadores, las empresas corren el riesgo de tener inventario varado, cumplimiento normativo inconsistente y costos más altos que se trasladan a los consumidores.

Las recomendaciones de RTI sobre la transición a colorantes naturales abarcan toda la cadena de suministro, desde reformas a los seguros agrícolas para los productores de cultivos usados como colorantes, hasta acuerdos de agricultura por contrato para los proveedores, y equipos dedicados de reformulación para los fabricantes. Los minoristas, señala el reporte, tendrán que gestionar la ubicación en los anaqueles y la iluminación para contrarrestar la decoloración visual común en los pigmentos naturales.

El reporte completo, junto con un resumen ejecutivo y documentos informativos para los actores de la industria, está disponible a través de la Asociación Nacional de Confiteros en CandyUSA.com/NaturalColors.