Lorenzo Piña creció entre comerciantes en la República Dominicana. Estudió finanzas y comercio internacional y trabajó en multinacionales hasta que llegó a Estados Unidos con una certeza: había una oportunidad que nadie aprovechaba.En 2004, fundó Global Trade Bridge Corp. No con recursos abundantes, sino con una idea clara y dos socios que creyeron en ella.
Lo que nadie les explicaba a las marcas
Piña, CEO y presidente de la empresa, vio algo que muchos ignoraban: llevar un producto latino a EE. UU. no bastaba con tener calidad. “Tú no te imaginas cuántas grandes empresas no saben qué formato de paleta necesitamos aquí”, recuerda con franqueza.
Esa brecha entre el fabricante latinoamericano y el mercado estadounidense era el verdadero problema. Y Global Trade Bridge nació precisamente para resolverlo.
Crecer desde adentro, paso a paso
El crecimiento no fue inmediato ni sencillo. “Del cuero sale la correa”, dice Piña, y esa filosofía definió cada decisión. Primero una marca confió en ellos, luego otra, luego otra más.
“Hubo mucho de prueba y error, siempre con el apoyo de marcas que hoy, 20 años después, siguen con nosotros”, reconoce. Así construyeron reputación: con resultados, no con promesas.
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Un servicio que no deja cabo suelto
Hoy, Global Trade Bridge acompaña a sus socios desde el registro ante la FDA hasta la última góndola del supermercado. Tienen abogados de marcas, equipos de marketing propios y una red de distribución directa que llega desde Nueva Jersey hasta Texas.
“Nos involucramos en todo”, afirma Piña, “desde las grandes cadenas hasta el pequeño almacén del Alto Manhattan”.


La información que cambia el juego
Muchas marcas venden bien, pero no saben exactamente a quién ni dónde. Piña lo vio y lo resolvió: su empresa comparte con cada socio datos abiertos sobre precios, cobertura, competencia y presencia en tienda.
“Tenemos el libro abierto con ellos”, asegura. Esa transparencia genera confianza y, sobre todo, mejores decisiones comerciales.
El consumidor latino ya cambió
La segunda y la tercera generación de hispanos en EE. UU. no cocina como la abuela, pero sigue queriendo sus sabores. “El muchacho que se crió aquí prefiere que le sirvan su producto, pero más fácil”, explica Piña.
Empanadas congeladas, jugos listos, tortillas listas para calentar: el mercado evoluciona y Global Trade Bridge ya lleva años anticipando esa tendencia.
El consejo de quien ya recorrió el camino
Para quienes sueñan con llevar su marca a los anaqueles estadounidenses, Piña tiene un mensaje honesto: “Mucho trabajo y paciencia. Aquí se llega, pero no de la noche a la mañana”.
Y agrega algo que dice con convicción: “Yo no he llegado todavía”. Esa humildad, combinada con 20 años de resultados, es quizás el mayor argumento a favor de confiarle tu marca.
Como parte de su estrategia de promoción de las marcas que representa, Global Trade Bridge participó en julio en la feria comercial de la National Supermarket Association en New Jersey.
Para Piña, este evento es único: “Es el único trade show donde puedes vender y conectar con 500 o 600 supermercados independientes a la vez”. Una oportunidad de negocios que ninguna marca latina debería perderse.
