Ahold Delhaize USA anunció el cierre de varios centros logísticos centralizados como parte de una reestructuración de su operación de comercio electrónico enfocada en mayor velocidad y ejecución local.
La medida impacta a Giant Food y The GIANT Company y responde a un cambio en las expectativas del consumidor, que hoy prioriza entregas más rápidas, un mayor surtido y flexibilidad en el servicio.
Reconfiguración del comercio electrónico
Giant Food cerrará su operación logística centralizada de comercio electrónico en Manassas, Virginia. En paralelo, The GIANT Company clausurará cinco centros logísticos centralizados en Pensilvania, ubicados en Filadelfia, Willow Grove, Coopersburg, North Coventry y Lancaster.
Las instalaciones continuarán operando hasta principios de 2026. La mayoría de los cierres se concretará antes de finalizar el primer trimestre del año.
La empresa tomó la decisión tras evaluar las tendencias de consumo y el desempeño operativo. Los datos mostraron que los clientes prefieren ventanas de entrega más cortas y una mayor disponibilidad de productos.
Del modelo centralizado al cumplimiento en tienda
Durante los últimos años, la organización avanzó hacia un modelo de preparación de pedidos desde la tienda. Ese cambio redujo la dependencia de los centros logísticos centralizados y mejoró los tiempos de entrega.
Las inversiones en tecnología, en gestión de pedidos y en capacitación operativa permitieron acelerar la transición. Las tiendas ahora preparan más pedidos en línea, con una mejor visibilidad de inventarios.
Como resultado, las instalaciones centralizadas dejaron de aportar ventajas competitivas claras. El cumplimiento local permite mayor agilidad y una mejor adaptación a la demanda regional.
A pesar de los cierres, la entrega de comestibles sigue siendo un pilar de la estrategia omnicanal. Los clientes podrán seguir comprando en tienda o en línea, con opciones de recogida y de entrega a domicilio.
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Alianzas para fortalecer la última milla
Para reforzar la velocidad de entrega, la compañía mantendrá sus acuerdos con socios como Instacart y DoorDash.
Estas alianzas amplían la cobertura sin depender exclusivamente de centros logísticos centralizados. En varios mercados, los pedidos pueden llegar en tan solo 30 minutos.
La combinación de preparación en tienda y de socios externos permite responder mejor a los picos de demanda y a las preferencias locales.
Impacto financiero del cierre
El cierre de las instalaciones generará cargos contables no monetarios. Las cinco ubicaciones de The GIANT Company implicarán un cargo estimado de $35 millones.
Por su parte, el cierre de la instalación de Manassas generará un cargo adicional estimado en 15 millones de dólares. La empresa aclaró que estos montos no constituyen salidas de efectivo.
Apoyo a los empleados
La compañía reconoció el impacto en los trabajadores de los centros logísticos centralizados afectados.
Cada marca desarrolló planes de transición para ofrecer vacantes internas y otras oportunidades laborales disponibles dentro del grupo.
Un nuevo enfoque omnicanal
El cierre de los centros logísticos centralizados marca un cambio estructural en la red omnicanal del grupo.
La estrategia apuesta por la cercanía al cliente, la mayor velocidad y la eficiencia operativa. En el comercio electrónico actual, la ejecución local pesa más que la escala centralizada.
Con este ajuste, la empresa busca consolidar un modelo más ágil y alineado con el consumidor moderno.

