La National Grocers Association (NGA) se unió a una coalición de las principales asociaciones minoristas para oponerse a cualquier enmienda de la Ley Agrícola, de Alimentos y de Seguridad Nacional de 2026 que imponga nuevas restricciones federales a los alimentos elegibles bajo el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP). En una carta enviada a los líderes del Congreso, la NGA, junto con NACS, NATSO, SIGMA y EMA, hizo un llamado a los legisladores para permitir que las exenciones vigentes a nivel estatal sobre las restricciones de SNAP sean estudiadas y evaluadas antes de que el Congreso legisle una reforma a nivel nacional.
En conjunto, los miembros de la coalición operan establecimientos donde millones de beneficiarios de SNAP compran todos los días, incluyendo los supermercados independientes que representan aproximadamente un tercio de todas las ventas de abarrotes en EE. UU., con ventas anuales de más de 250 mil millones de dólares y más de un millón de empleos estadounidenses.
“Los comerciantes independientes son la línea de vida para el acceso a alimentos en miles de pueblos rurales, vecindarios urbanos y calles principales de todo Estados Unidos, donde atendemos a clientes de SNAP cada día”, señaló Stephanie Johnson, vicepresidenta de relaciones gubernamentales de la NGA. “Se le pide al Congreso que vote sobre nuevas y drásticas restricciones al SNAP antes de que se hayan evaluado los programas piloto en 22 estados que ya están en marcha. En nombre de los comerciantes independientes de Estados Unidos, instamos al Congreso a esperar los datos antes de fijar un mandato confuso y costoso en la ley federal”.
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Las enmiendas bajo consideración incluirían categorías de productos definidas de manera muy general, como “bebidas endulzadas o carbonatadas”, “refresco”, “dulces, helados, postres preparados y artículos similares”, así como pescados y mariscos que no sean de origen nacional, sin definiciones legales consistentes, lo que hace que el lenguaje sea excesivamente amplio y vago para su cumplimiento.
“En lugar de acumular más burocracia mediante restricciones al SNAP, el Congreso debería permitir que los programas piloto concluyan y trabajar con los minoristas que están en la primera línea antes de realizar cambios que afecten a millones de familias y pequeñas empresas”, concluyó Johnson.

