Las comidas preparadas en supermercados dejaron de ser una compra ocasional y ahora forman parte de la cena diaria en muchos hogares de Estados Unidos. Así lo indica una nueva investigación del FMI – The Food Industry Association. Por ello, los supermercados tienen una oportunidad clara: presentar su oferta de alimentos listos como una solución práctica para resolver la cuestión de las comidas.
El estudio más reciente del FMI, The Power of Foodservice at Retail 2026, revela que el 56% de los hogares combina la preparación casera con alimentos comprados fuera de casa para la cena al menos una vez por semana. En otras palabras, los productos del deli ya ocupan un lugar central en la mesa familiar.
“Vemos cada vez más hogares que reemplazan las comidas caseras y de restaurante por alimentos preparados del deli”, afirmó David Haaf, vicepresidente de alimentos frescos de FMI. “La oportunidad para los minoristas radica en replantear su departamento de comidas preparadas como un recurso de referencia”.
Un avance constante de las comidas preparadas en supermercados
Los nuevos datos amplían una tendencia que el FMI ya había detectado. En su edición de 2025, la asociación informó que el 53% de los estadounidenses combinaba opciones del deli con otros productos para armar sus comidas. Además, ese informe mostró que la proporción de consumidores que eligen comidas del deli en lugar de ir a un restaurante pasó del 12% en 2017 al 28% en 2025.
Las ventas cuentan una historia similar. Según el FMI, las ventas de foodservice en el comercio minorista crecieron 1.6% hasta alcanzar $52,100 millones en los 12 meses analizados en el informe de 2025.
Piezas flexibles para armar la comida
Este año, el FMI invita a los minoristas a repensar el papel del mostrador del deli. En lugar de vender solo platos completos, las tiendas pueden ofrecer componentes que se adapten a la forma en que cocinan los compradores.
De hecho, los consumidores buscan paquetes de comidas y acompañamientos listos para calentar. También quieren porciones familiares. Asimismo, muchos valoran las combinaciones de productos preparados y de abarrotes que facilitan la preparación de la cena.
Haaf explicó que la tienda no siempre necesita resolver el plato completo. “En algunos casos, el departamento de comidas preparadas solo debe preparar una parte de la comida que el comprador desea preparar”, dijo. “A menudo, el comprador busca más inspiración en el plato principal o en el acompañamiento en sí”.
Para los responsables de comercialización, esta idea resulta valiosa. Por ejemplo, un pollo rostizado junto a ensaladas empacadas y pan fresco puede responder en una sola parada la pregunta de cada noche: ¿qué cenamos hoy?
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El momento de la decisión importa
Las necesidades de los compradores cambian cada día según sus horarios, su lugar de trabajo y sus circunstancias. Aun así, el FMI identifica franjas claras en las que las personas deciden qué comer.
Según el informe, la mitad de las decisiones sobre la cena del mismo día se toman entre las 3 y las 7 de la tarde. También existen franjas similares para el desayuno y el almuerzo. En consecuencia, los departamentos de comidas preparadas cuentan con varias oportunidades al día para atender al cliente en el momento justo.
Por lo tanto, los minoristas pueden ajustar su personal, la rotación de productos y sus promociones. Una oferta fresca y lista para llevar al final de la tarde podría atraer a quienes aún no han planeado su cena.
Una reputación que distinga a la tienda
A pesar de este crecimiento, muchas tiendas aún no tienen un producto insignia. Solo un tercio de los compradores dice que su supermercado principal es conocido por algún producto preparado del deli. Quienes mencionan uno suelen citar el pollo rostizado o asado, los sándwiches tipo sub, los embutidos, el sushi o la pizza.
“Ponga su departamento de comidas preparadas en el mapa con una oferta que le dé reputación”, recomendó Haaf. “Los compradores nos dicen que están abiertos a opciones culturalmente diversas y que los alimentos preparados a menudo motivan la visita a la tienda. Tiene un valor real que la tienda sea conocida por un producto específico y que ofrezca suficiente variedad para atraer a los compradores más allá del departamento de comidas preparadas”.
Ese consejo coincide con el mensaje del FMI del año pasado. En aquel momento, un representante de la asociación señaló que un producto insignia ayuda a los minoristas a anclar su propuesta de valor ante el consumidor.
Detalles de la investigación
El estudio de 2026 es la undécima edición de la serie anual del FMI sobre las actitudes y conductas de los compradores frente a los alimentos preparados del deli. FMI encuestó a una muestra representativa a nivel nacional de 1,480 compradores de supermercado de Estados Unidos, de 18 años o más. La encuesta en línea se realizó del 8 al 15 de julio de 2026. Su margen de error máximo es de ±2.5 puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95%.
FMI diseñó el estudio para líderes de departamentos de comidas preparadas, comercializadores de productos frescos y proveedores del deli. Además, los ejecutivos que definen la estrategia de productos frescos pueden encontrar información útil sobre las tendencias de los consumidores.
En definitiva, la asociación ve un camino claro. Las comidas preparadas ya ocupan un lugar habitual en la rutina diaria, aunque esa rutina sea cada vez menos predecible. Los supermercados que entiendan cuándo el comprador necesita ayuda, fortalezcan su oferta y faciliten armar y comprar soluciones de comida podrán competir por más ocasiones de consumo.