El comportamiento del consumo en tiempos del coronavirus

El crecimiento exponencial de la epidemia del coronavirus (COVID-19) ha generado una conmoción de gran alcance en el panorama mundial, situación que está influyendo en el comportamiento y las actitudes de consumo.

Ante esta situación, las marcas que quieran seguir conectadas con sus consumidores deben prepararse a entender esta realidad y aplicar nuevas estrategias para vivir en los tiempos del coronavirus.

Grace Kennedy, La Fe

La propagación de la epidemia alcanzó más de 170 países en apenas cuatro meses, desde que se reportó su aparición en Wuhan (China) a finales de 2019. Laboratorios de todo el mundo se encuentran en una carrera contrarreloj para dar con la vacuna que frene su progreso, mientras que la comunidad científica mantiene un optimismo moderado sobre su disponibilidad antes que termine el año.

Ante la eventualidad, los países contagiados han impuesto drásticas medidas, incluyendo el cierre de universidades y empresas, cancelación de eventos deportivos, hasta períodos de confinamiento obligatorio en las viviendas que, según Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tendrían un «significativo coste social y económico».

Es un momento incierto para las personas en todo el mundo, que las está llevando a experimentar una forma de vida diferente por causa de la cuarentena. La prioridad por suplir sus necesidades de consumo en estas circunstancias se viene dando, no solo por el abastecimiento de comida y medicamentos, sino por la información y el entretenimiento.

Con supermercados y farmacias esforzándose para dar servicio, restaurantes, lugares de esparcimiento y estadios cerrados, viajes de negocio o turismo cancelados por cierre de aeropuertos, nuestras vidas y las actitudes de consumo están dando un giro de 180 grados.

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Gigantes de tecnología como Google, Facebook, Apple o WhatsApp se convierten en algunas de las marcas que reciben el mayor impacto, no solo por el uso que acostumbramos a darles, sino porque asumen otras tareas como recopilar datos útiles para enfrentar la epidemia y lanzar sistemas de prevención y recomendaciones sobre su propagación.

De igual forma, la cooperación de marcas tecnológicas con empresas de diferentes sectores se están acoplado para suplir otras necesidades en la cadena de consumo.

Una fábrica necesita herramientas tecnológicas para su operación, pero también requiere empresas de transporte para la entrega de sus productos a los distribuidores, así como las mismas tiendas de barrio demandan servicios de mensajería para la entrega del producto o servicio al consumidor final, actividad que se hace a través de un teléfono inteligente.

MKM Partners, firma americana de inversión creó un “Índice de quedarse en casa”, para destacar marcas como Google y Twitter que pidieron a sus empleados que trabajen a distancia para proveer servicios de teleconferencias, educación online y entretenimiento.

En la lista figura el desarrollador de videojuegos Activision Blizzard, el fabricante de equipos de ejercicio Peloton y el servicio de entrega de alimentos GrubHub.

En la misma lista de MKM se encuentra Netflix, distribuidora de películas y series de uso ilimitado en teléfonos, computadoras y TV sin costo extra. Netflix viene experimentado un crecimiento que la fortalece como la proveedora de entretenimiento más fuerte de occidente entre las preferencias de millones de personas confinadas en sus hogares, consumidores que han reducido sus gastos, pero al mismo tiempo están haciendo más compras online.

Es el nuevo comportamiento de consumo creado por las marcas en tiempos del coronavirus.