La transparencia de los ingredientes redefine cómo los estadounidenses compran alimentos, bebidas y productos de belleza, según un nuevo estudio de Acosta Group. La investigación revela que la mitad de los compradores en EE. UU. se preocupa por los ingredientes artificiales y porque cada vez más consumidores leen las etiquetas antes de decidir.
El estudio, centrado en los ingredientes y realizado con 1,083 miembros de la comunidad exclusiva de compradores de Acosta Group, confirma que la personalización, la transparencia y la confianza marcan el comportamiento de consumo en 2026. Los investigadores realizaron la encuesta del 9 al 14 de septiembre de 2025, antes de Expo West.
Mark Rahiya, presidente del grupo de ventas y servicios omnicanal de Acosta Group, afirmó que la lectura de etiquetas ya forma parte de la rutina de compra. Según explicó, los consumidores buscan ingredientes que respalden objetivos específicos de salud.
Por ello, las marcas naturales y orgánicas encuentran nuevas oportunidades para conectar con los compradores mediante mensajes claros y beneficios bien comunicados.
La transparencia de ingredientes influye en la compra
La transparencia sobre los ingredientes impacta directamente en lo que los consumidores colocan en el carrito.
Dos tercios de los compradores omnicanales adoptan un enfoque equilibrado. Combinan productos saludables con opciones indulgentes según la disponibilidad, el sabor, la ocasión y el estado de ánimo.
Sin embargo, un segmento importante prioriza la salud. El 35% de los consumidores se define como “consciente de la salud”, es decir, intenta comer de forma saludable la mayor parte del tiempo, aunque permite indulgencias ocasionales.
Además, el 15% de la Generación Z y el 21% de los Millennials se identifican como “enfocados en la salud”. Este grupo busca activamente alimentos nutritivos, evita productos procesados y prioriza la salud en casi todas sus decisiones, sin importar el precio.
Kathy Risch, vicepresidenta senior de liderazgo de pensamiento e insights del comprador en Acosta Group, señaló que el 58% de los compradores lee las etiquetas siempre o la mayoría de las veces antes de adquirir un producto nuevo. Entre los consumidores enfocados en la salud, la cifra alcanza el 87%.
Asimismo, la lectura de etiquetas aumenta. El 40% de los compradores enfocados en la salud y el 39% de la Generación Z afirman que leen las etiquetas con mayor frecuencia que hace seis meses, especialmente cuando buscan alimentos nutritivos y menos procesados.
La transparencia también resulta clave para hogares con necesidades específicas. Más del 25% de los compradores en EE. UU. reporta que alguien en su hogar padece alergias o sensibilidad a ingredientes de alimentos, bebidas o productos de belleza. De ese grupo, el 76% revisa las etiquetas de forma constante.
Además, estos consumidores califican a las tiendas naturales y especializadas como las mejores en surtido, lo que refuerza el valor de una oferta bien diferenciada.
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Crece la preocupación por ingredientes artificiales
Más allá del bienestar general, los consumidores expresan una clara inquietud por los ingredientes artificiales.
El estudio muestra que el 50% de los compradores teme riesgos para la salud asociados a ingredientes artificiales, químicos o conservantes. La preocupación sube al 79% entre los consumidores enfocados en la salud y al 63% entre quienes compran en el canal natural.
Al mismo tiempo, casi la mitad de los encuestados conoce iniciativas nacionales relacionadas con la seguridad de los ingredientes. Además, el 58% respalda medidas para prohibir colorantes sintéticos y ciertos edulcorantes, promover alternativas naturales y estandarizar las regulaciones entre los estados.
La mayoría también exige una mayor supervisión. Casi el 62% cree que EE. UU. necesita regulaciones más estrictas en materia de inocuidad alimentaria. Asimismo, el 71% apoya que el país adopte estándares más rigurosos, similares a los de Europa, en materia de ingredientes artificiales.
En conjunto, estos datos confirman que la transparencia de los ingredientes y la claridad regulatoria fortalecen la confianza del consumidor y moldean la lealtad hacia las marcas.
Belleza: equilibrio entre etiquetas limpias y eficacia
En belleza y cuidado personal, los compradores adoptan un enfoque más equilibrado.
Los consumidores no basan su decisión únicamente en la lista de ingredientes. También valoran los productos con resultados clínicamente probados.
Si el precio se mantiene constante, el 42% elige productos de “belleza limpia” con ingredientes naturales. Entre la Generación Z, la cifra alcanza el 51%. En contraste, el 39% selecciona productos enfocados en resultados que contienen péptidos sintéticos y conservantes aprobados por la FDA con eficacia comprobada.
Aun así, la transparencia de los ingredientes conserva relevancia. Entre quienes prefieren opciones naturales, el 59% lee las etiquetas siempre o la mayoría de las veces, y muchos aseguran que lo hacen más que hace seis meses.
Por el contrario, el 47% de los compradores orientados a resultados rara vez o nunca revisa las etiquetas, lo que demuestra que la promesa de eficacia puede pesar más que la composición.
Finalmente, el 45% de los compradores de belleza apoya una mayor regulación de la seguridad de los productos. Las marcas, por tanto, deben equilibrar la transparencia y el desempeño si buscan ganar confianza en un mercado cada vez más exigente.

