La Corte Suprema anula la mayoría de los aranceles de Trump

La Corte Suprema anuló la mayoría de los aranceles de Trump, argumentando que el presidente de Estados Unidos se había excedido en sus competencias. Concluyó que el Congreso no autorizó esas medidas bajo una ley de emergencia económica.

En una decisión 6-3 en Learning Resources, Inc. v. Trump, el tribunal sostuvo que la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales (IEEPA) no permite imponer aranceles. El presidente del tribunal, John Roberts, escribió que la Constitución reserva al Congreso el poder de fijar impuestos y derechos aduaneros.

El fallo también confirmó la resolución en Trump v. V.O.S. Selections, Inc., que cuestionó la misma autoridad ejecutiva.

La Corte limita el uso de poderes de emergencia

Roberts explicó que el Artículo I de la Constitución otorga al Congreso la facultad exclusiva de “imponer y recaudar impuestos, derechos y gravámenes”. Por lo tanto, afirmó que los aranceles encajan claramente en esa categoría.

La administración argumentó que la IEEPA autoriza al presidente a “regular” las transacciones económicas tras declarar una emergencia nacional. Trump invocó esa ley en 2025 tras declarar emergencias vinculadas al tráfico de drogas y a los déficits comerciales.

Sin embargo, la Corte rechazó esa interpretación amplia. Roberts subrayó que la IEEPA no menciona aranceles ni derechos de importación. Además, indicó que el Congreso habría usado un lenguaje explícito si hubiera querido delegar una autoridad tan significativa.

El tribunal también aplicó la doctrina de las “cuestiones mayores”, que exige una autorización clara del Congreso para decisiones de gran impacto económico y político.

La jueza Elena Kagan, junto con Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson, coincidió en el resultado, aunque con fundamentos distintos. En disenso, los jueces Clarence Thomas y Brett Kavanaugh defendieron una mayor deferencia al Ejecutivo.

Impacto de los aranceles de Trump en la industria alimentaria

Durante meses, los aranceles de Trump afectaron a importadores, supermercados y fabricantes de alimentos en Estados Unidos.

En 2025, la administración impuso aranceles del 25% a productos provenientes de México y Canadá y tasas más elevadas a numerosos bienes chinos. Estas medidas incluyeron alimentos frescos, ingredientes procesados y materiales de empaque.

La National Retail Federation advirtió que los aranceles funcionan como impuestos pagados por los importadores estadounidenses. En comunicados públicos, señaló aumentos en frutas, verduras, mariscos y artículos de cocina.

De igual modo, la National Grocers Association sostuvo que los supermercados independientes operan con márgenes ajustados. Por ello, trasladaron parte de los costos adicionales a los consumidores.

La Consumer Brands Association también alertó de que muchas empresas dependen de ingredientes importados como cacao, café y especias. Afirmó que los aranceles elevaron los costos en las categorías básicas del supermercado.

Por su parte, la U.S. Chamber of Commerce argumentó que la política arancelaria generó incertidumbre y alteró las cadenas de suministro. Según el organismo, los cambios frecuentes complicaron los contratos y la planificación de inventarios.

Datos del U.S. Department of Agriculture muestran que Estados Unidos importa grandes volúmenes de frutas y hortalizas de México y Canadá. Analistas del sector indicaron que los aranceles coincidieron con alzas de precios minoristas en varias categorías.

Asimismo, la Congressional Budget Office señaló que los aranceles elevados pueden aumentar la inflación a corto plazo y reducir el ingreso real de los hogares.

Artículo Relacionado: Consumidores culpan a las políticas de Trump por altos precios de los alimentos

Reacción empresarial y posibles pasos del Congreso

Tras el fallo, los grupos comerciales celebraron la decisión. Argumentaron que solo el Congreso debe definir la política arancelaria nacional.

La International Fresh Produce Association (IFPA) acogió con satisfacción la decisión del Tribunal Supremo que aclara los límites de la IEEPA y reafirma que los aranceles generales específicos para cada país quedan fuera del ámbito de aplicación previsto de la IEEPA.

“El comercio mundial de productos frescos es esencial para la salud y el bienestar de las personas en todos los países, y la sentencia de hoy contribuye a restablecer la previsibilidad en un mercado singularmente complejo y marcado por las estaciones. La IFPA no cree que los aranceles deban utilizarse como respuesta predeterminada a todas las preocupaciones comerciales a las que se enfrenta Estados Unidos, ni que esta sentencia deba dar lugar a un simple cambio a otras autoridades arancelarias”.

Además, líderes empresariales afirmaron que reglas claras permiten planificar las importaciones estacionales y negociar con proveedores internacionales. En contraste, cambios abruptos en los aranceles generan volatilidad en los precios y en el abastecimiento.

La Corte destacó que ningún presidente anterior utilizó la IEEPA para imponer aranceles durante casi cinco décadas. Ese antecedente reforzó la conclusión de que los aranceles de Trump ampliaron significativamente el poder ejecutivo.

Ahora, los legisladores podrían revisar el alcance de las leyes de emergencia económica. Algunos expertos prevén debates sobre límites más claros a la autoridad presidencial en materia comercial.

Para la industria alimentaria, el enfoque inmediato se centra en la estabilidad de los costos. Si el fallo reduce la incertidumbre, minoristas y fabricantes podrán ajustar sus estrategias de precios con mayor previsibilidad.

La decisión redefine el marco legal de los aranceles de Trump. Al mismo tiempo, reafirma que el Congreso controla los impuestos al comercio exterior y las reglas básicas del comercio internacional de Estados Unidos.