Operar un supermercado independiente y familiar durante casi un siglo es un logro que pocos alcanzan. Desde 1929, Labriola Italian Markets, con sede en Pittsburgh, ha prosperado frente a la competencia de las grandes cadenas al basar sus operaciones en una filosofía de negocio simple y fundamental: “Donde lo mejor cuesta menos”.
“Nuestro ADN principal siempre ha estado arraigado en la calidad y el servicio”, señala Leonard Labriola, propietario de Labriola Italian Markets en entrevista con Abasto Media. “La filosofía sigue siendo sencilla: vender los mejores productos disponibles y respaldarlos con un servicio al cliente sólido y personalizado. Los padres de mi papá solían decir: ‘compra lo mejor y tendrás menos quejas’.
Supervisión familiar y agilidad con proveedores
A medida que Labriola creció de una sola tienda a una operación con múltiples sucursales, la consistencia se mantuvo al colocar a miembros de la familia directamente en roles de gestión diaria en cada unidad. Este esquema permitió que las decisiones de inventario, el control de calidad de los productos y los estándares de las tiendas se mantuvieran estrechamente alineados.
De manera fundamental, su estrategia de cadena de suministro consiste en evitar a los mayoristas grandes y rígidos, apostando en su lugar por relaciones directas con pequeños proveedores regionales, productores locales e importadores directos.
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Eficiencia con automatización inteligente
Un cambio durante la pandemia demostró que la tecnología en los procesos internos es vital. Impulsada por Leanne Labriola, vicepresidenta sénior y miembro del consejo de administración, la empresa inició una reestructuración completa de su infraestructura para apoyar a los empleados y proteger la eficiencia.
La actualización más transformadora fue la transición a Markt POS, con la introducción del escaneo de artículos, códigos de producto estructurados y categorías de inventario automatizadas. “Antes de la actualización, muchos de nuestros empleados tenían que memorizar cientos de precios de productos. El nuevo sistema mejoró la precisión, redujo los errores de precios y aceleró significativamente el proceso de cobro”, explica Leonard Labriola.





Ganar con la comida preparada
Con la fuerte tendencia de los grocerants (supermercados que operan como restaurantes) en este 2026, los tenderos independientes buscan formas de captar el gasto que los consumidores destinan a salir a comer. La estrategia de Labriola se basa en un menú muy enfocado y de alta rotación con comidas reconfortantes hechas desde cero.
Mantener un menú acotado garantiza una frescura absoluta, elimina las mermas y maximiza la eficiencia de la mano de obra en la cocina. Esta categoría se ha convertido en un importante motor de visitas, captando un negocio de banquetes y catering de alto margen durante las temporadas de fiestas y graduaciones.
El modelo independiente: Curaduría sobre volumen
Para los supermercados independientes que luchan por sobrevivir frente a las cadenas de descuento masivo, Leonard Labriola ofrece un consejo único y definitivo: Enfocarse en la curaduría, el conocimiento profundo del producto y la confianza de la comunidad.
“Los supermercados independientes tienen éxito cuando entienden exactamente qué están vendiendo, de dónde viene y qué lo hace diferente”, afirma Leonard Labriola. Cuando un tendero independiente cura minuciosamente sus anaqueles, los clientes dejan de ver las compras como una obligación y comienzan a ver al supermercado como un socio de confianza.