Eladia Ayala: Trabajo y visión detrás de Teloloapan Meat Market

Eladia Ayala no se limita a dirigir desde una oficina. La propietaria de Teloloapan Meat Market y Telemarket, una cadena de 11 supermercados hispanos en Houston, todavía pasa parte de su tiempo amasando la masa de las tortillas que vende siempre frescas en sus tiendas. Su historia es la de una inmigrante que convirtió el trabajo duro en una empresa familiar con más de 240 empleados.

Raíces en Guerrero

Ayala nació en Ixcapuzalco, Guerrero, la mayor de nueve hermanos. Desde pequeña aprendió de su madre el valor del comercio. En su pueblo vendían tamales, tacos y buñuelos y, a cambio, recibían productos básicos como huevos, maíz y frijoles. Esa formación temprana la preparó para los retos que vendrían.

Su intención inicial era estudiar repostería, pero los costos lo impidieron. En 1989 emigró a California siguiendo a su hermana. Allí trabajó en la costura y luego se trasladó a Florida para trabajar en la pizca de limón, mientras los domingos vendía tamales en los mercados. Esa combinación de sacrificio y creatividad marcó el inicio de su camino como comerciante en Estados Unidos.

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Primeros pasos en Houston

Cuando se mudó a Houston, Texas, Ayala consiguió empleo en Antonio’s Latin Market, donde aprendió cocina, carnicería, caja y manejo de frutas y verduras. Tenía apenas 19 años y ya había adquirido experiencia en todos los oficios de una tienda.

Además, continuaba preparando tamales, chiles y quesos que vendía en la calle. Poco después, con una licencia de conducir y una camioneta Van, comenzó a vender frutas, pan y tortillas como vendedora ambulante.

En 1991, embarazada de su primera hija, recibió el consejo de abrir un negocio propio. Con $10,000 ahorrados y un financiamiento de $50,000 para equipos, inauguró, junto al padre de sus hijos, su primera tienda de 1,500 pies cuadrados en la calle Aldine Bender.

Vocación de servicio

Sirviendo comida fresca en Teloloapan Meat Market

Para Ayala, el éxito se basó en el servicio al cliente. Desde el inicio se propuso ofrecer calidad y atención cercana. Recuerda preparar pan caliente a pedido de los trabajadores que visitaban su pequeña tienda.

“Lo que me encanta es servir a la gente”, afirma. Esa filosofía, acompañada de disciplina y dedicación, cimentó el crecimiento de Teloloapan Meat Market. Hoy, mientras amasa harina en su planta de tortillas, insiste en que sus hijos aprendan primero a hacer el trabajo antes de dirigir.

Crecimiento con visión familiar

Eladia Ayala su hija Alondra en su tienda Teloloapan Meat Market
Eladia Ayala junto a su hija Alondra, su mano derecha en el manejo de las tiendas.

El crecimiento de Teloloapan Meat Market fue posible gracias a las oportunidades que supo aprovechar. Algunas tiendas las compró a empresarios que ya no podían continuar. Estableció otras al encontrar locales estratégicos. Ayala asegura que su instinto y la confianza en la calidad de sus servicios son claves para elegir las ubicaciones.

La tienda número 11, la más reciente, surgió de manera espontánea. “Vi un letrero que decía ‘se renta’ y sentí que era el lugar correcto”, relata. Esa decisión dio como resultado otra sucursal exitosa.

La familia desempeña un papel central en la cadena de tiendas. Sus tres hijas estudiaron negocios, publicidad y administración y hoy son socias activas. Uno de sus hijos trabaja en logística, con su propia bodega, y el otro en la industria petrolera.

“Ellos tuvieron la escuela de la vida y luego la escuela profesional”, dice Ayala. Esa combinación de experiencia práctica y formación académica ha sido decisiva para consolidar la cadena.

Con sus hijas como socias, decidieron crear un nuevo tipo de tienda con un nombre que reflejara mejor la diversidad de sus clientes y de las nuevas generaciones. Ahora las tiendas más nuevas tienen el nombre de Telomarket.

“A las nuevas tiendas les cambiamos los colores porque las de Teloloapan Meat Market tienen los colores de la bandera de México, así que para Telomarket escogimos otros colores, más vistosos, para mostrar innovación”, dijo Ayala.

Un negocio con propósito

Teloloapan Meat Market y Telomarket emplean actualmente a 240 personas. Ayala dedica tiempo a transmitir seguridad a sus trabajadores, especialmente ante la incertidumbre política y económica que enfrentan los inmigrantes.

“Les digo que no se preocupen, que todo va a estar bien. Siempre hay una solución”, comenta. Esa cercanía con su equipo ha fortalecido el sentido de comunidad en la empresa.

Además, los clientes han mostrado lealtad a pesar de las dificultades. Aunque algunos evitan horarios de mayor riesgo, encuentran la manera de surtirse por las tardes y las noches. Para Ayala, la confianza de la comunidad es un pilar de su éxito.

Innovación y futuro

La cadena de tiendas también apuesta por la innovación. Sus hijas participan en conferencias y se actualizan sobre nuevas tecnologías y sistemas de gestión. Según Ayala, este esfuerzo colectivo asegura que Teloloapan no se quede atrás de la competencia.

El futuro, afirma, está en manos de la próxima generación. Sus hijos se plantean metas aun más ambiciosas. “Si tú, sin estudios ni inglés, lograste tanto, nosotros tenemos que hacer mucho más”, le dicen. La visión es clara: convertir la empresa en una cadena de decenas de tiendas y seguir fortaleciendo la presencia hispana en Houston.

Ejemplo de perseverancia

La historia de Eladia Ayala resume la perseverancia de una mujer que nunca se detuvo ante los obstáculos. Desde los tamales en un mercado de Florida hasta tener una cadena de supermercados consolidada, su camino refleja disciplina, visión y compromiso con la comunidad.

Hoy, mientras continúa amasando la harina para la producción de tortillas, además de dirigir la operación de 11 tiendas Teloloapan Meat Market, mantiene la misma energía que la llevó a emprender hace más de tres décadas. Para ella, el secreto es sencillo: trabajar con pasión, cuidar a su gente y nunca desaprovechar una oportunidad.

“Las oportunidades salen y, cuando salen, hay que tomarlas”, dice Ayala. Su historia demuestra que detrás de cada tienda, de cada tortilla y de cada cliente satisfecho, hay una mujer que convirtió el trabajo duro en un legado familiar y empresarial.