¿Cómo los empaques prolongan la vida de las frutas?

En cuestión de contenedores para el transporte de frutas y vegetales, el tipo de material que se utilice en estos empaques puede significar para productos delicados, como las uvas, una gran diferencia en su frescura y tiempo de vida útil en los estantes de los supermercados.

En el mercado existe una gran diversidad de tipos de empaques y los más utilizados son las cajas corrugadas por su bajo costo.

No obstante, para mantener las cualidades y frescura de las frutas, se debe pensar en un tipo de contenedor que pueda proteger al producto de los cambios bruscos de temperatura y de daños durante su manipulación y almacenamiento.

Para las tiendas de comestibles, esto significa que las frutas como las uvas, que se deterioran rápidamente, pueden permanecer frescas durante más tiempo en los estantes, reduciendo el desperdicio de alimentos.

“A diferencia de otros productos que siguen madurando después de ser cosechados, las uvas comienzan a deteriorarse tan pronto son recolectadas, así que al proporcionarles temperaturas más frescas y empacarlas en cajas que faciliten el trabajo de esa temperatura más fría es muy importante”, dijo Dick Lindenmuth, CEO de la empresa Styrotek, en entrevista con Abasto.

Durante más de 40 años, Styrotek, con sede en Delano, California, se ha dedicado a la fabricación de empaques elaborados con poliestireno expandible (EPS por sus siglas en inglés), que no debe confundirse con la espuma de poliestireno (Styrofoam).

“En 1972 un grupo de cultivadores de uvas del Valle Central iniciaron la compañía porque encontraron que los empaques corrugados no eran adecuados para todos los envíos”, explicó Lindenmuth.

Continuó diciendo que los empaques de EPS extienden la vida útil de las uvas hasta 120 días, mientras que el transporte en cajas de cartón corrugado las uvas solo duran 10 días en buenas condiciones. Según explica un estudio preparado por UC Davis, hay muchas ventajas al usar contenedores de EPS.

“Cuando se transportan uvas desde donde son cosechadas a los lugares de venta y no hay una gran distancia, no hay problema en el uso de las cajas de cartón corrugado, pero cuando se tienen que enviar a lugares más lejanos si no se utilizan mejores empaques como los de poliestireno explandible, corren el riesgo de arruinarse”, advirtió Lindenmuth.

Los sensores le dan nueva vida al trabajo en el campo

El EPS proporciona un aislamiento térmico altamente efectivo que limita la variabilidad de la temperatura y permite que las uvas permanezcan en almacenes refrigerados durante un máximo de cuatro semanas antes de transportarlas sin pérdida de calidad. Los contenedores elaborados con EPS, aunque no son hechos con material orgánico, son 100% reciclables que se pueden transformar en infinidad de productos como cascos protectores para ciclistas, marcos para fotos y hasta tablas de surf.

En un año, el total de envío de uvas es de unos 105 millones de cajas y de ese total cerca de 45 millones de cajas son elaboradas con EPS, según dijo el director de Styrotek.

Para Lindenmuth, la razón de que la mayoría de las cajas que actualmente se usan para transportar uvas son de cartón corrugado, es en gran parte por la falta de información sobre los beneficios de los empaques de EPS que protegen mejor a las uvas y prolongan su frescura por mucho más tiempo.

El CEO de Styroteck considera que “si el mensaje llega a las tiendas de comestibles de que la vida de las uvas en los estantes se puede extender y que se pueden reducir los daños durante el transporte, entonces existe un serio valor económico al usar EPS y así nuestro negocio podrá crecer”.