Autenticidad, permanencia y una petición para estas fiestas

Cerramos el año con una edición de fiestas y celebraciones, y la primera es para la marca propia. Este número coincide con la feria de la PLMA (Private Label Manufacturers Association) y, en nuestro inserto especial, felicitamos a las empresas que fabrican bajo marca privada. Durante años se vio al private label como la opción de “segunda”. Hoy es una de las categorías de mayor crecimiento en el supermercado hispano, y quienes la producen han demostrado que la calidad y el precio accesible no son enemigos. Merecen el reconocimiento.

En portada

En portada, celebramos la autenticidad de dos marcas multiculturales que caminan juntas: GraceKennedy Foods (USA) LLC, con raíces caribeñas que se extienden a través de varias generaciones, y La Fe, un nombre que el consumidor hispano reconoce como propio. Ambas han entendido algo que muchas marcas grandes todavía no: que el consumidor multicultural no quiere que lo traduzcan, quiere que lo reconozcan. Lo resume con precisión Andrés Falquez, Global Marketing Manager – Hispanic Brands Category de GraceKennedy: “Debe complementar la autenticidad, no reemplazarla”. Es una frase que aplica a la innovación, al marketing y a cualquier empresa que quiera crecer en este mercado sin perder lo que la hizo relevante.

Pasta hispana

Y hablando de permanencia: La Moderna cumple 40 años en Estados Unidos. Pocas marcas logran cuatro décadas en la mesa del consumidor hispano de este país, en la alacena de la abuela y en la del nieto. Para Esteban Abascal, director ejecutivo de Interamerican Foods-La Moderna USA, el aniversario tiene un peso especial: “Cuarenta años se dicen verdaderamente fácil (…) pero hay muchísimo trabajo detrás de esas cuatro décadas”. Esa historia, de cómo se construye una lealtad que cruza generaciones y fronteras, también la encontrarán en nuestro inserto de PLMA. Los invito a leerla.

Temporada de fiestas

Permítanme terminar con algo más personal. Estas fiestas, sin importar la religión que profesen, o si no profesan ninguna, les pido a todos nuestros lectores y amigos de Abasto que dediquen un momento a pensar en los niños que mueren en las guerras que hoy se libran en distintas partes del mundo. No eligieron nada de esto. Mientras nosotros hablamos de ventas, de categorías y de ferias, ellos pierden la infancia, y muchos la vida.

No está en nuestras manos terminar esas guerras, pero sí está en nuestras manos no ser indiferentes. Un pensamiento, una oración, una donación, una conversación con nuestros hijos sobre lo que pasa fuera de casa: todo cuenta. En esta industria sabemos alimentar a la gente. Que esta temporada también sepamos acompañarla.

De parte de todo el equipo de Abasto, gracias por un año más de confianza. Felices fiestas y un próspero 2027.