Kroger dio su paso más audaz desde que los reguladores frenaron su megafusión con Albertsons. El gigante de los supermercados anunció que adquirirá Giant Eagle, la cadena familiar de Pittsburgh, por $1,650 millones. La adquisición de Giant Eagle por parte de Kroger suma 197 supermercados y 11 farmacias independientes al portafolio de Kroger en Ohio, Pensilvania, Virginia Occidental, Maryland e Indiana.
La junta directiva de Kroger aprobó el acuerdo por unanimidad. Esa decisión refleja confianza en la cúpula de la empresa, incluso cuando enfrenta un panorama minorista más complejo que el que enfrentaba durante su intento de fusión con Albertsons.
Una apuesta más pequeña y segura tras Albertsons
Kroger sabe bien lo que implica una fusión bloqueada. En diciembre de 2024, un juez federal en Oregon detuvo su propuesta de compra de Albertsons por $24,600 millones, respaldando el argumento de la Comisión Federal de Comercio (FTC) de que la combinación debilitaría la competencia y afectaría a los trabajadores, según la propia FTC.
Un tribunal del estado de Washington llegó a la misma conclusión ese mismo día, y Kroger abandonó el acuerdo poco después.
Ese fracaso pesa sobre este nuevo anuncio. Los $9,000 millones en ventas anuales de Giant Eagle representan una fracción de lo que Albertsons habría aportado, y su presencia se ubica en mercados adyacentes, no en zonas donde compite directamente con las tiendas de Kroger. Esa menor escala probablemente hará que la revisión antimonopolio sea mucho menos conflictiva esta vez.
Kroger aún espera desprenderse de algunas tiendas de Giant Eagle para superar los obstáculos regulatorios, según ambas compañías. Aun así, el acuerdo parece diseñado para evitar una repetición del colapso con Albertsons.
Los detalles del acuerdo
El precio de compra se divide en $1,250 millones en efectivo y aproximadamente $400 millones en pasivos asumidos. Kroger planea financiar íntegramente la adquisición en efectivo y mantener su dividendo y su programa de recompra de acciones por un total de $2,000 millones.
Los ejecutivos esperan que el acuerdo impulse las ganancias ajustadas por acción a partir del segundo año completo posterior al cierre. RBC Capital Markets asesora a Kroger en la transacción, mientras que Wells Fargo representa a Giant Eagle, según CNBC. Se espera que el cierre se concrete a más tardar en 2027, sujeto a la autorización regulatoria.
Artículo Relacionado: El nuevo CEO de Kroger marca un cambio estratégico
Qué cambia para los clientes de Giant Eagle
Giant Eagle conservará su nombre, su sede en Cranberry Township y su actual equipo directivo, afirmó el CEO Bill Artman, según reportó WPXI de Pittsburgh. El programa de lealtad myPerks también seguirá vigente, y Kroger planea explorar formas de ampliarlo en lugar de integrarlo a su propio sistema de recompensas.
El CEO de Kroger, Greg Foran, describió la adquisición como un encaje natural. “Giant Eagle es una cadena regional bien administrada y de alta calidad, con una sólida reputación en productos frescos, farmacia, marca propia y lealtad de los clientes”, dijo en el anuncio conjunto de ambas compañías. Kroger también planea extender su programa Zero Hunger | Zero Waste a las comunidades de Giant Eagle, aprovechando la larga trayectoria de la cadena en el compromiso con la comunidad local.
Los analistas ven un panorama mixto
La lectura inicial de Wall Street es cautelosa. Las acciones de Kroger cayeron cerca de un 2% en la sesión previa a la apertura del mercado el miércoles.
El analista de Consumer Edge, Michael Gunther, dijo a CNBC que el momento es complicado, ya que los supermercados tradicionales ahora compiten con cadenas especializadas de rápido crecimiento, como Trader Joe’s, y con minoristas de descuento, como Aldi, que atraen a compradores conscientes de su presupuesto.
Gunther señaló que la base de clientes de Giant Eagle tiende a ser de mayor edad, un grupo demográfico que suele comprar de forma más predecible que los consumidores más jóvenes que buscan ofertas. Eso podría beneficiar a Kroger, al ofrecerle un flujo de ingresos más estable incluso mientras las cadenas de descuento le restan participación de mercado.
El camino por delante
La transacción todavía debe superar la revisión antimonopolio bajo la ley Hart-Scott-Rodino, y ambas compañías reconocen que las desinversiones “limitadas” de tiendas probablemente formarán parte de ese proceso. Dada la diferencia de escala entre este acuerdo y la oferta fallida de Albertsons, la mayoría de los observadores anticipa un camino más sencillo ante los reguladores.
Por ahora, la adquisición de Giant Eagle por parte de Kroger marca un regreso al crecimiento para una empresa que aún se recupera de su mayor revés del año pasado. Si el acuerdo entrega el valor que promete Kroger, dependerá de la ejecución en los próximos años.

