El control migratorio ha sido durante mucho tiempo un tema sensible en las comunidades latinas, pero nuevos datos del estudio US Diverse Consumer Pulse de diciembre de 2025 muestran hasta qué punto estas acciones están influyendo en el comportamiento de compra en todo el país. Incluso cuando no hay operativos en el vecindario de un consumidor, la percepción de que podrían ocurrir es suficiente para cambiar dónde, cómo y cuándo compra la gente.
Desde una mayor preocupación por la seguridad hasta una mayor dependencia de las compras en línea, los efectos son claros. La ansiedad por el control migratorio está cambiando el comportamiento del consumidor, y los compradores latinos son quienes lo sienten con mayor intensidad.
Los consumidores creen que el control migratorio está cerca de casa — incluso cuando no lo está
Casi nueve de cada diez consumidores de todos los grupos raciales y étnicos reportan estar familiarizados con las iniciativas actuales de control migratorio en los EE. UU. Pero el dato más impactante es cuántos creen que hay una actividad significativa en sus propias comunidades:
- 69% de los consumidores latinos
- 59% de la población general
- 56% de los consumidores afroamericanos
…creen que el control migratorio está ocurriendo localmente, incluso si hay poca o ninguna actividad real cerca. Al observar específicamente a los consumidores latinos que dominan el español, el 76% dice estar al tanto o haber oído hablar de actividades recientes de control migratorio en sus comunidades.
Esta percepción, por sí sola, activa cambios de comportamiento. Para muchos consumidores latinos, ir al súper local no se trata solo de comparar precios o elegir la verdura más fresca; implica un riesgo emocional y personal real.
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El temor al control migratorio cambia directamente los hábitos de compra
La influencia del miedo al control migratorio va más allá de la simple conciencia. Aproximadamente el 60% de los consumidores latinos dicen que el control migratorio reciente ya ha afectado sus patrones de compra. Impactos similares se observan entre el 61% de los consumidores afroamericanos, y más de la mitad de los consumidores de la población general dicen que ha afectado su comportamiento de compra. Este no es un problema exclusivo de los inmigrantes. Por el contrario, es una tendencia en el mercado minorista general que tendrá impactos generalizados tanto en las comunidades locales como en la economía estadounidense en general si las tendencias continúan.
En todos los grupos demográficos, los compradores están compensando sus preocupaciones de seguridad cambiando sus comportamientos, pero los consumidores latinos y afroamericanos sienten la presión de manera más aguda.
Los principales cambios de comportamiento incluyen:
- Comprar en línea con más frecuencia.
- Evitar tiendas donde se han reportado redadas.
- Evitar ciertos días u horarios para reducir riesgos.
- Aumento de compras al mayoreo (o en volumen) para reducir el número de visitas.
- Mayor dependencia de los servicios de entrega a domicilio (delivery).
Para los minoristas que operan en zonas con alta afluencia de latinos, estas respuestas se traducen en menos visitas a la tienda, patrones de tráfico más impredecibles y una creciente necesidad de reforzar la confianza.
Por qué los consumidores cambian su comportamiento: La seguridad predomina
Cuando se les preguntó por qué las preocupaciones sobre el control migratorio afectaban su comportamiento de compra, los consumidores latinos señalaron de manera abrumadora que se sentían inseguros, tanto para ellos como para sus familias. Independientemente de la etnia, los consumidores coinciden en las razones principales para cambiar sus hábitos.
Uno de cada cuatro (25%) consumidores de la población general dice que las preocupaciones de seguridad son la razón de su cambio de comportamiento. Entre los consumidores latinos, esa cifra aumenta al 32% entre los que dominan el inglés, y al 39% entre los que dependen más del español. Asimismo, el 15% de los consumidores en general dicen que intentan proteger a su familia o a otros miembros de su comunidad, cifra que sube al 21% para los latinos en general. Tristemente, el 16% de los consumidores latinos mencionan que simplemente están evitando la discriminación, los entornos poco acogedores o el miedo al control migratorio.
Estas respuestas resaltan la carga emocional que llevan los compradores hoy en día. Esto es algo que los minoristas pueden percibir pero no entender del todo. Para muchos latinos, comprar no es simplemente una transacción; ahora es un cálculo de riesgo, vulnerabilidad y aceptación cultural.
Qué esperan los consumidores latinos de los minoristas
El estudio deja algo en claro: los compradores latinos quieren que los minoristas tomen medidas visibles y proactivas para ayudarlos a sentirse seguros. Uno de cada cinco compradores latinos busca:
- Medidas de seguridad visibles en las tiendas.
- Personal que hable su idioma.
- Tiendas que apoyen públicamente a las comunidades inmigrantes.
Además, los encuestados latinos mostraron mayor probabilidad que la población general de sentirse tranquilos mediante una comunicación clara sobre las políticas de seguridad, voces comunitarias de confianza que afirmen que las tiendas son seguras, y el acceso a opciones de recolección en tienda (curbside pickup) y entrega a domicilio en caso de que prefieran no entrar al establecimiento.
Qué pueden hacer los minoristas
Para los minoristas —especialmente los independientes y las cadenas con una sólida base de clientes latinos— abordar estas preocupaciones no es una cuestión política. Se trata de crear una experiencia de compra acogedora, culturalmente relevante y segura. Aquí hay pasos prácticos que pueden tomar:
- Mejorar la comunicación: Ser claros, consistentes y bilingües al comunicar las prácticas de seguridad de la tienda y el apoyo a la comunidad.
- Aumentar la competencia cultural: Contratar personal bilingüe u ofrecer capacitación cultural genera confianza y reduce la ansiedad del cliente.
- Ofrecer más flexibilidad: Mejorar las opciones de recolección, entrega a domicilio y horarios de compra en horas de baja afluencia.
- Apoyar visiblemente a la comunidad: Aliarse con organizaciones comunitarias de confianza, compartir recursos y mostrar solidaridad con las familias inmigrantes.
Por qué esto es vital para la industria
Los consumidores latinos representan uno de los segmentos de mayor crecimiento y gasto en los EE. UU. Pero la ansiedad por el control migratorio puede interrumpir ese crecimiento, trasladando las compras al canal digital o a tiendas percibidas como más seguras, o reduciendo la frecuencia de las visitas por completo.
Los minoristas que presten atención a estos cambios ganarán lealtad, confianza y crecimiento a largo plazo. Quienes los pasen por alto podrían ver disminuciones lentas pero constantes que quizá no sean claras en el momento, pero que pueden tener un impacto severo en las ventas y la fidelidad del consumidor.
El control migratorio no es solo un debate político; es una experiencia vivida que afecta a millones. Los consumidores latinos están adaptando su comportamiento de compra para protegerse a sí mismos y a sus familias, pero no son los únicos. De manera universal, los consumidores están cambiando sus hábitos y evitando tiendas, incluso si no hay operativos migratorios en sus comunidades. Los minoristas tienen la oportunidad, y la responsabilidad, de responder con empatía, transparencia y soluciones culturalmente competentes.

